El MINI Cabrio es un kart de pura raza. Sin techo fijo, pero con mucho aire libre. Como tiene que ser.
Para que cualquier recorrido se convierta en una emocionante aventura al aire libre, este amante de las curvas cuenta con un centro de gravedad bajo, voladizos cortos, un peso reducido y motores dinámicos. La potencia de los propulsores va de 72 kW (98 CV) a 155 kW (211 CV). Estos convierten a cualquier MINI Cabrio en un huracán sobre el asfalto.