Los genes del MINI Cooper Coupé están programados para una sola cosa: un estilo de conducir deportivo. Como verdadero biplaza es el más ligero de toda la gama MINI.
Gracias al poco peso en vacío y el potente propulsor con 120 CV (90 kW ) el MINI Coupé acelera de cero a 100 km/h en tan solo 9,0 segundos.
Desde el primero momento se nota la incomparable sensación de conducir un kart que no se detiene hasta alcanzar los 204 km/h de velocidad punta. Su centro de gravedad bajo, su ágil tren de rodaje y su potente motor lo convierten en un aventurero a la búsqueda de callejuelas estrechas y curvas cerradas.
En los tramos rápidos, no obstante, también resulta imparable por su facilidad para adelantar rápidamente sin tener que cambiar de marcha. El agarre necesario es garantizado por el alerón trasero que se despliega automáticamente a partir de los 80 km/h y reduce inestabilidades.
El conductor vive este máximo de potencia ilimitada con un mínimo de consumo. Gracias a MINIMALISM, son tan solo 5,4 l/100 km en ciclo combinado. Las siguientes tecnologías contribuyen a reducir el consumo de combustible: la función de encendido y apagado automático apaga el motor cuando el coche se para o se detiene en un semáforo. Con la regeneración de la energía de frenado el alternador carga la batería siempre que el conductor retire el pie del acelerador. La indicación de cambio de marcha muestra el momento idóneo para cambiar de marcha ahorrando combustible.
Diversión al volante también puede significar que en el velocímetro el indicador de combustible permanezca más tiempo a la derecha.
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