Construidos para el rendimiento máximo: el motor impresiona por su potencia inmensa. Cada uno de los componentes tiene que pasar duras pruebas antes de merecer el distintivo “John Cooper Works”. Resultado: características de un motor apto para carreras así como pistones y válvulas muy fuertes. Hacen que el motor de inyección directa de 1,6 litros alcance su rendimiento máximo. Con overboost, el par máximo se vuelve a aumentar en 20 Nm a hasta 280 Nm. ¿Moderación? Casi imposible.